miércoles, 9 de febrero de 2011

¿Por qué es importante las acciones de Tutoría y Orientación en las instituciones educativas?

Por: Hernan Lauracio Ticona

Desde las últimas décadas del siglo pasado, en la sociedad global se viene experimentando cambios acelerados; y, los resultados del avance de la ciencia y tecnología es cada vez más asombroso. En el plano social, se observa nuevas formas de re-configuración organizacional de los colectivos humanos y una creciente movilización de las personas. Junto a este fenómeno se presenta diversos tipos de problemas sociales (alcoholismo, drogadicción, violencia, asesinato, adicciones electrónicas, etc.) que cada día va en incremento, y que definitivamente afectan la vida de las persona. En estas situaciones, por una parte, las instituciones educativas no están exentas de la indicadas transformaciones y alteraciones. Por otra parte, la realidad exige que las instituciones educativas se concentren en proporcionar a los estudiantes conocimientos esenciales y lograr altas calificaciones; ya que, el conocimiento tiene el valor social más alto y la calificación es el requisito fundamental para obtener un empleo. Estas exigencias requieren nuevas capacidades institucionales; una de esas nuevas capacidades que las instituciones educativas deberán o tienen que desarrollar de inmediato son las relacionadas a orientación y tutoría.
Se sabe que muchas instituciones educativas guiándose por los paradigmas contemporáneos hacen el esfuerzo de diseñar y desarrollar planes de estudios (currículos) en respuesta a las necesidades y características particulares de los estudiantes y del entorno institucional. Se indica generalmente que el objetivo es la formación integral de los estudiantes. Sin embargo, en la práctica pedagógica dicho objetivo se restringe casi exclusivamente al desarrollo de competencias y capacidades; que implica el aprendizaje (por no decir transmisión) de conocimientos científicos. De esta manera, la supuesta formación integral de los estudiantes se restringe al desarrollo de algunas competencias y capacidades cognoscitivas, dejando de la lado las otras dimensiones humanas.
Ahora, a fin de encarar las exigencias globales y las alteraciones humanas, es necesario que las instituciones educativas refuercen los aprendizajes de valores, actitudes y comportamientos (y no seguir privilegiando las habilidades especificas cognitivas); también es necesario que incida en el desarrollo de las capacidades para: resolver problemas, trabajar en equipo, interrelacionarse con otras personas, adaptarse en otros ambientes, integrarse en otros grupos; y otras capacidades requeridas para afrontar los cambios y los problemas emergentes e imprevistos. Asimismo, es importante que las instituciones educativas afiancen las acciones de motivación para mejorar el desempeño académico, personal, social; para que los estudiantes sean responsable de su propio aprendizaje y también se sus similares; y para transformar el tradicional círculo vicioso de la relación entre el estudiante con la escuela, en un círculo virtuoso de aprovechamiento de oportunidades. Esto significa el afianzamiento de las actividades de orientación y tutoría. Entonces, cabe las preguntas: ¿qué es la orientación y la tutoría? ¿existe diferencia entre estos concepto?.
Según los estudiosos la orientación y tutoría son dos conceptos interrelacionados que en muchos aspectos se confunden. Para facilitar la diferenciación conceptual y operativa sugieren considerar la orientación en un sentido amplio y globalizador. Desde esta perspectiva, se puede entender la orientación como un proceso de ayuda continuo y sistemático, dirigido a todas las personas, en todos sus aspectos, poniendo un énfasis especial en la prevención y el desarrollo humano (Álvarez y Bisquerra, 1996; Bisquerra, 1998). En términos operativos, la orientación es una función que excede a una persona; en una institución educativa, están implicados todo los actores: directivos; docentes, tutores, asesores, equipos sectoriales, padres de familia, etc.
Mientras que la tutoría es definida como la orientación que se imparte desde la acción tutorial; es decir, la tutoría es entendida como un subconjunto de la orientación. También se dice que la tutoría es el proceso auxiliar de la orientación educativa y ocupacional que retoma los aspectos relacionados al currículo; y, busca formar a los profesores y alumnos con cierto potencial y con un perfil especial, con el objetivo de apoyar a los estudiantes que presenten problemas de diversa naturaleza, siempre y cuando se relacionen con su rendimiento y adaptación al ambiente y ritmo de aprendizaje (Fernández, 1999). Según, el Ministerio de Educación del Perú (2010 4-5) la tutoría es “la modalidad de la orientación, inherente al currículo, que se encarga del acompañamiento socio-afectivo y cognitivo de los estudiantes dentro de un marco formativo y preventivo, desde la perspectiva del desarrollo humano”. En este entendido, “El cargo de tutor implica que el profesor designado para ello se haga cargo del acompañamiento y orientación de un grupo – clase, con el qué realizará  sesiones de tutoría grupal ( la hora de tutoría), brindará apoyo individual a los estudiantes y mantendrá contacto con sus padres. De este modo, la tutoría asegura que, además de apoyo y orientación que todos los profesores brindan en clase y fuera de ella, los estudiantes cuenten con una persona (el tutor) y un espacio (la hora de tutoría) especialmente dedicados a su orientación y acompañamiento. La labor de orientación realizada por los profesores, tutores y no tutores, al sumarse, contribuyen al desarrollo pleno de los estudiantes de manera más efectiva”. En síntesis, se podría señalar que la tutoría es el despliegue de todos los medios y posibilidades dirigidos a la ayuda de un estudiante; así, la tutoría, al hacer constantes referencias al desarrollo de los alumnos como personas y no como un número más de la matricula escolar, debe ser concebida como una actividad formal complementaria o auxiliar en el proceso de la orientación, y no como una actividad que venga a sustituir a ésta última.
Finalmente, se puede advertir que ni la tutoría ni la orientación educativa son las únicas respuestas a los problemas que se presentan en las instituciones educativas, que son muy complejos y algunas veces politizados e influido por tendencias de planificación a corto plazo y con una orientación hacia el eficientismo, el pragmatismo y una competitividad feroz entre las instituciones. Sin embargo, la concepción actual de una educación basada en las competencias y capacidades se ha constituido en un fenómeno casi global y es difícil aislase y en cierta medida resulta indispensable incluirlas en los currículos, pero tampoco podemos descuidar la esencia de la escuela de formar seres humanos integrales.

Bibliografía

Bermúdez, Morris, R, Pérez Martín. 2005. Aprendizaje formativo y crecimiento personal. Editorial Pueblo y Educación.
D´ Angelo, O. 2001. Sociedad y Educación para el desarrollo humano. La Habana. Cuba: Publicaciones Acuario.
Hurrutinier Silva. Pedro.2006. El modelo de formación. La Universidad Cubana. Editorial Pueblo y Educación.
Ministerio de Educación del Perú. 2010.  Marco conceptual de la Tutoría y Orientación Educacional en la EBR. Documento de trabajo.
Rubén González Ceballos & Alejandra Romo López. 2006. Detrás del acompañamiento. ¿Una nueva cultura docente?. Editorial Universidad de Colima.
Rodríguez. 1995. Orientación Educativa y Psicopedagógica. Barcelona: CEAC.

viernes, 28 de enero de 2011

El Proyecto Educativo Institucional

Por: Hernan Lauracio Ticona

1.Indicaciones Previas
En el funcionamiento de una Institución educativa, los actores involucrados generalmente proyectamos lo que queremos, tenemos ideas creativas acerca de cómo se podrían mejorar las actividades y la situación institucional, identificamos problemas y buscamos soluciones; pero, algunas veces actuamos esporádicamente y de manera casi improvisada, dejamos que las situaciones transcurran y los conflictos nos rebalsen en lugar de poder anticiparnos. En este escenario, el Proyecto Educativo Institucional (PEI) permite prever el futuro, direccionar eficaz y efientemente, y se constituye en un eje central y  en el instrumento fundamental del proceso de gestión institucional.
Así como un o una docente planifica previamente las actividades pedagógicas, a partir de los conocimientos que posee, y que no ingresa (o no debería entrar) a una aula a desarrollarla sobre la marcha; la institución educativa necesariamente debe planificar (o construir) su PEI. Pero, para la elaboración de este instrumentos no basta con que los integrantes tengan 'alguna vaga idea' acerca del proyecto de la escuela a la que pertenecen; sino se requiere también conocer la realidad de la institución (tanto el contexto interno como el entorno externo), tiene que ser explicitado por los miembros involucrados, compartido, documentado y reflexionado.
Pero, ¿qué es un proyecto? Según el diccionario de la Real Academia Española, significa: designio o intención de ejecutar algo, plan para ejecutar algo de importancia, representación de la obra que se ha de fabricar, representación en perspectiva. Tal como podemos apreciar, en todos los casos, remite a mirar hacia adelante, considerar a futuro, un plan fijado de antemano. Entonces, el proyecto puede definirse como “una conducta de anticipación que supone el poder representarse lo inactual (que no es actual) y de imaginar el tiempo futuro para la construcción de una sucesión de actos y de acontecimientos" (Cross 1994. Citado en Frigerio & Poggi 1996). También en un sentido amplio podemos decir que un proyecto es ante todo, lo que queremos que se encarne en nosotros, es un estilo de vida personal o institucional al que aspiramos.
2. ¿Qué es un Proyecto Educativo Institucional?
El Proyecto educativo Institucional (PEI), es un instrumento de gestión que presenta una propuesta singular para dirigir y orientar en forma coherente, ordenada, dinámica y flexible los procesos pedagógicos, institucionales y administrativos de la institución educativa. En el Perú, el Decreto Supremo Nº 009-2005-ED, Artículo 36, literal “a”, señala que el Proyecto Educativo Institucional:
Es un instrumento de gestión de mediano plazo que se enmarca dentro de los Proyectos Educativos Nacional, Regional y Local. Orienta una gestión autónoma, participativa y transformadora de la Institución Educativa o Programa. Integra las dimensiones pedagógica, institucional, administrativa y de vinculación al entorno. Articula y valora la participación de la comunidad educativa, en función de los fines y objetivos de la Institución Educativa. Contiene: la identidad de la Institución Educativa (Visión, Misión y Valores), el diagnóstico y conocimiento de los estudiantes a los que atiende, la propuesta pedagógica y la propuesta de gestión. Incluye criterios y procedimientos para la práctica de la ética pública y de la prevención y control de la corrupción en la Institución o Programa Educativo.
Se puede indicar también que el PEI es un proceso sistemático y creativo; y, es el resultado del mismo. Se construye con la participación de los distintos actores y entre éstos mediante una relación directa con el contexto escolar, con miras a la consecución de logros y resultados educativos, que requieren inicialmente de una identificación colectiva articulada siempre a la política educativa del país. Es un proceso en tanto requiere decisiones que no se dan en forma acabada; no son pasos lineales y graduales o suma de pasos rígidos para llegar a un producto o alcanzar los resultados; se toma en consideración que la institución tiene su propia dinámica y la realidad y el entorno se ajustan a la misma. El proceso implica, asimismo, el reconocimiento de las incertidumbres y modificaciones en la cotidianeidad de la vida institucional.
Es participativo en tanto que los actores de la institución se involucran en el proceso de construcción y desempeñan determinados roles. El PEI es ante todo un proyecto colectivo, y es por eso que el espacio donde se desarrolla la acción está marcado por las relaciones, intereses y participación de los grupos o actores involucrados. De ahí que, el enfoque que rige la construcción es estratégico-participativo. Esto permite que los actores participen desde dentro de la escena, y en situaciones de poder compartido. Este procedimientos se opone a un diseño normativo; se considera la complejidad de la situación que se quiera tratar, buscando acercarse a las metas propuestas.
3. ¿Por qué elaborar el Proyecto Educativo Institucional?
Sabemos que los cambios acelerados que se presentan en el mundo y los nuevos paradigmas educativos demandan cambios o transformaciones sustantivos en su primer y principal escenario: la institución educativa. Esto significa que la educación impartida en las instituciones educativas sea cada vez más de calidad; tomar en cuenta no únicamente los aprendizajes, sino también las interacciones cotidianas que se presentan en la escuela: el clima institucional en el cual se presentan esos procesos, las condiciones y situaciones en que se hacen posibles la construcción, interpretación y transformación de los saberes; es decir, en última instancia los procesos que se verifican en la institución.
En esa perspectiva, el PEI proporciona una marco global sistemático y con visión del futuro, hacia donde se encamina la gestión de la institución educativa. Además, es una respuesta de cada escuela a la diversidad cultural y geográfica de nuestro país; asimismo, genera un compromiso de la comunidad educativa con el mejoramiento de la calidad de educación.; y se constituye en una herramienta para liderar cambios planificados en la educación dentro de las instituciones educativas.
Igualmente, con el Proyecto Educativo institucional se busca: definir la identidad de la institución educativa; transformar y mejorar la calidad de los procesos de formación integral de los estudiantes, compartir entre los actores una visión anticipada y satisfactoria de la situación educativa, lograr la autonomía de la institución educativa a partir de la autonomía de sus actores-sujetos, facilitar y mejorar el proceso de toma de decisiones, permitir la planificación estratégica a mediano y a largo plazo así como el operativo a corto plazo, responder a las necesidades de aprendizaje y enseñanza, promover y sostener el compromiso de los docentes y participación de los padres de familia y la comunidad, y otras practicas institucionales.

4. ¿Qué características presenta el Proyecto Educativo Institucional?
El Proyecto Educativo Institucional, visto de manera general, presenta las siguientes características:
a. Según la temporalidad: establece objetivos y acciones orientadas al mejoramiento de la institución educativa en el mediano y largo plazo.
b. Según la demanda: responde a las necesidades fundamentales de los estudiantes y a las expectativas de la comunidad a la que pertenece la institución educativa.
c. En cuanto a la participación: promueve la intervención y el compromiso de los directivos y docentes en su elaboración y desarrollo, involucrando a los padres de familia, estudiantes y otros miembros de la comunidad local.
d. En cuanto a la evaluación: facilita las medidas correctivas y oportunas y de retroalimentación de las acciones y su evolución conforme a los propósitos de la educación.

Además, cabe mencionar que en ciertos casos el Director de la institución educativa es el que conduce el proceso de construcción del PEI y, a la vez, convoca y orienta su planificación. De ese modo, se convierte en el actor principal que se encarga de coordinar y conciliar con las autoridades de la comunidad, instituciones representativas, padres de familia, docentes y trabajadores administrativos y de servicio. Pero, la elaboración y puesta en marcha del PEI de modo participativo, cambia la incidencia del rol del director. Si bien es un rol clave ya que se ocupa de la conducción (se trate de una persona o de un equipo), el liderazgo no radica exclusivamente en él, sino que implica toma de decisiones colectivas, y por ende la responsabilidad y la tarea es asumida de manera compartida. En esta perspectiva, dentro de la escuela, los distintos actores tienen autonomía, y hay una articulación entre el compromiso individual y el grupal. El poder está repartido, y si cada uno hace bien lo que tiene que hacer, la institución se beneficia. Cada uno cumple sus funciones sin que sea necesario a cada paso una instancia de consulta hacia todos los roles de mando de la escala jerárquica. Esto no sería operativo.

5. Componentes del Proyecto Educativo Institucional
En el acápite referido a la definición del PEI se citó un artículo “a” del Decreto Supremo Nº 009-2005-ED (del Ministerio de Educación del Perú). En este se puntualiza que dicho instrumentos contiene:  la identidad de la Institución Educativa (Visión, Misión y Valores), el diagnóstico y conocimiento de los estudiantes a los que atiende, la propuesta pedagógica y la propuesta de gestión; asimismo, se señala que PEI “incluye criterios y procedimientos para la práctica de la ética pública y de la prevención y control de la corrupción en la Institución o Programa”. A su vez la propuesta pedagógica es el centro del PEI porque define el carácter educativo de la institución. seguidamente se detalla brevemente cada uno de estos componentes.
a. El componente de identidad: La identidad institucional puede ser vista como "...la idiosincracia y el reducto más profundo de la defensa contra la irrupción de estímulos que atentan contra el statu quo..." (Fernández L., 1994). el autor señala también que los acuerdos que se logran en la institución, que van marcando el camino a seguir y que permanecen aún si cambiaran los actores, son los que le dan identidad a la institución. La identidad institucional se construye en forma colectiva entre los actores. Reúne las características actuales de la escuela y sus peculiaridades que la hacen diferente a las demás. En esa particularidad confluye la historia escolar, el contexto y la población representada y la misión legal de la escuela. La identidad comprende la misión, la visión y los valores institucionales.
La misión responde a las siguientes interrogantes: ¿quiénes somos? ¿qué hacemos? ¿qué buscamos? ¿por qué lo hacemos?. Por ejemplo la misión del colegio secundario de menores “José María Arguedas Altamirao”-Andahuaylas (2008) es: “Somos una Institución que brinda una educación científico humanista y productiva en el Área Agropecuaria, con manejo tecnológico-ecológico, formando educandos competentes capaces de contribuir al desarrollo local, regional y nacional, con capacitación especializada permanente y comprometida de los docentes y trabajadores de la institución, con principios de identidad cultural y social, impartiendo con el ejemplo la práctica de valores”.
La visión de responde a la pregunta ¿cómo queremos ser?. Las preguntas claves para su formulación son: ¿hacia dónde se desea llegar? ¿cuál es la proyección de la comunidad educativa hacia el futuro? ¿qué hacemos en el futuro y cuál es tu singularidad? Pues, la visión es la imagen de la institución proyectada hacia el futuro. Es la escuela deseada, también se la denomina imagen-objetivo. los estudiosos de la temática de la Gestión Educativa, suelen utilizar metáforas para explicar el marco referencial. Por ejemplo, la idea del espejo: la visión de la escuela es "la construcción de un espejo y de la imagen que en el futuro queremos ver reflejada en él". O por ejemplo la metáfora del horizonte, que se nos presenta como una línea imaginaria y que cuando nos acercamos hacia ella, se va corriendo. Ahora bien, esta utopía u horizonte nos orienta, es como un motor que le da empuje a nuestras acciones, pero a la vez, el proyecto debe ser posible, realizable. Por ejemplo la visión de la institución educativa Huachupampa, Huarochirí es: “Ser una institución que brinda una educación de calidad con profesores calificados, que garantiza el aprendizaje significativo y la formación integral de los alumnos a través de la investigación, favoreciendo de manera permanente el fortalecimiento de su creatividad, con apoyo de la ciencia y tecnología orientando el aprovechamiento y explotación de sus recursos de manera racional y sostenida para generar productividad y trabajo en su comunidad” (Blejmar 1995: 87).

Los Valores se constituyen esencialmente en un sistema de creencias, prácticas morales y éticas que rigen en la vida de la institución educativa. Actúan como los grandes marcos referenciales que orientan el accionar de la comunidad educativa y definen la posición de la institución respecto a las pautas axiológicas. Los valores establecidos estarán presentes en la misión y visión ya definidas. En la determinación de los valores la comunidad educativa reflexiona sobre cada uno de los valores (espirituales, sociales, morales) o por principios que regirán el quehacer educativo en todos sus niveles. Los valores se operativizarán en la propuesta pedagógica, en la propuesta de gestión o administrativo y en los instrumentos de gestión; orientarán la toma de decisiones en todos los niveles de la comunidad educativa. Por ejemplo, algunas instituciones pueden asumir como los valores: respeto a la dignidad humana, libertad, justicia, equidad, democracia, solidaridad, tolerancia y apego a la verdad (Burgos & Peña 1997).

b. El diagnóstico: es la acción sistémica por la cual se identifican los problemas y necesidades esenciales (puntos críticos o debilidades), los riesgos (amenazas), igualmente los aspectos positivos de la institución educativa (fortalezas). Además, se analiza e interpreta las condiciones y distancias de hoy (presente) y el futuro (oportunidades) a fin de identificar los objetivos estratégicos de la institución. Es decir, tratar de responder a la pregunta: ¿cómo estamos y/o cómo nos encontramos?  
Los pasos que se sugiere seguir en el proceso de elaboración del diagnóstico es la siguiente: a) identificación de la institución educativa; b) descripción del entorno (tipo de comunidad, instituciones de la localidad, prácticas culturales, y otros aspectos relevantes); c) características socioeconómicas de las familias; d) funcionamiento del área pedagógica; e) funcionamiento del área institucional; f) funcionamiento del área administrativa; g) ordenar la información obtenida considerando la matriz del FODA; h) jerarquización de los aspectos internos; i) jerarquización de los aspectos externos; y, j) formulación de las estrategias de intervención (Burgos & Peña 1997).

c. La propuesta pedagógica: es el conjunto de definiciones sobre el proceso de enseñanza - aprendizaje en la institución educativa; y, comprende los criterios comunes de acción pedagógica expresados en el currículo y en su desarrollo. Asimismo, explica las intenciones educativas y sirve de guía para orientar el proceso de aprendizaje-enseñanza; y, favorece determinado tipo de interacciones entre los diferentes actores y considerando como actor principal al estudiante.
La Propuesta Pedagógica se elabora en base a los siguientes insumos: la visión, misión, los valores y el diagnóstico de la institución educativa. Y, comprende los siguientes aspectos: concepciones de aprendizaje-enseñanza, principios educacionales, principios psicopedagógicos, perfiles ideales de los actores educativos (director, docentes, alumnos), demandas educativas, sistema de evaluación que adopta la institución y otros aspectos. En importante resaltar que en la concepción de aprendizaje - enseñanza se debe destacar los siguientes rasgos: procesos de construcción y reconstrucción cognitiva y afectiva que realiza el que aprende; la significatividad del aprendizaje como proceso de integración y organización de los nuevos conocimientos con los saberes previos; su carácter funcional, en el sentido de que lo aprendido puede ser sutilizado en diferentes situaciones; el desarrollo de aptitudes y la adquisición de estrategias intelectuales; el carácter interpersonal e intrapersonal; la ZDP o aprendizajes potenciales que se desenvuelven con la intervención de mediadores; además, debe permitir que los estudiantes sean capaces de descubrir sus potencialidades y limitaciones en el proceso de aprender, es decir ejercitar el proceso de metacognición (Fernández 1994).
Igualmente, la concepción de enseñanza debe destacar los siguientes rasgos: intervención intencionada de comunicación compartida que realiza el educador para potenciar las operaciones y capacidades del alumno en su aprendizaje; actividad dirigida a generar una interacción dialógica con los estudiantes; rol docente como generador de un clima afectivo que sea capaz de compartir, fundamentar y facilitar la comunicación entre el conocimiento y el alumno; y, dar a los estudiantes oportunidades para el desenvolvimiento de las relaciones interpersonales y el acceso a las manifestaciones culturales en relación con su entorno social.
En la propuesta pedagógica se considera también algunos aspectos relacionados a las características de la persona a ser desarrolladas, expresadas en términos de aprendizaje, por ejemplo: capacidad de razonamiento lógico, fluidez verbal, capacidad de investigación, aplicación de procedimientos, equilibrio emocional, responsabilidad. Asimismo, se toma  en cuenta el aspecto emocional y social de la persona y su práctica de valores: equilibrio emocional, autonomía, autocontrol y responsabilidad; igualmente, los relacionados a los conocimientos que involucra la información, los conceptos, teorías, leyes que se manifiestan en el desempeño o puesta en práctica de las capacidades intelectuales del ser humano (Fernández 
1994).  
Otro aspecto que se considera es el sistema de evaluación, este entendido como un proceso autorregulador del aprendizaje que permite a los alumnos ser conscientes de sus progresos y dificultades, orientando sus actuaciones; deberá estar integrada al quehacer diario del aula a través de la evaluación inicial o diagnóstica, procesual y final, convirtiéndose en un punto de referencia para lo corrección y mejora del aprendizaje y la adopción de medidas de refuerzo; y debe ser de carácter formativo, continuo y orientador. La evaluación debe estar dirigido a todos los actores de las institución.

d. La propuesta de gestión o administración: tal como se mencionó es uno de los componentes del Proyecto Educativo Institucional. La prpuesta de gestión o administración Se refiere a los aspectos de organización, administración y financieros que permiten plasmar la propuesta pedagógica. Este componente aporta ideas para una organización sistemática, para el desarrollo de la propuesta pedagógica al integrar los recursos humanos, procesos y resultados, así como la interdependencia entre ellos. Se constituye en un soporte de la política educativa fortaleciendo la autonomía del centro educativo y de las acciones orientadas a sostener la máxima eficiencia del proceso educativo.
Al mismo tiempo, la propuesta de gestión o administración promueve la construcción y desarrollo de la cultura organizacional democrática, propiciando el sentido de pertenencia institucional que oriente y dé sentido a las acciones pedagógicas de forma colecita e individual. Articula el debe ser con el quehacer cotidiano, expresado en los proceso para dar dirección a la gobernabilidad, al mejoramiento continuo de la calidad y la pertinencia de la acción educativa. También esta propuesta comprende orientaciones para un trabajo organizacional que sostiene, dinamiza y operativiza la propuesta pedagógica. Y, propone modelos de gestión que respondan a la realidad, necesidades, expectativas y recursos del centro educativo. Es, pues, la aplicación de las herramientas administrativas para elegir oportunidades respecto a concretar los objetivos previamente definidos de la institución educativa. Es el modelo y estilo de conducción, organización, administración  y funcionamiento de la institución  para el logro de sus objetivos institucionales (Chávez 1995).
La construcción de la propuesta de gestión o administración implica detallar las actividades que se requieren para alcanzar los objetivos y metas del PEI; definir las unidades organizativas; determinar y designar el número de cargos necesarios para el cumplimiento de las actividades y funciones previamente establecidas; definir los niveles de autoridad y responsabilidad en cada unidad y su nivel jerárquico dentro de la estructura; determinar la estructura orgánica.


6. Proceso de la formulación del Proyecto Educativo Institucional


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Blejmar, B.
1995   "Diseño y organización de proyectos institucionales". En Revista "Novedades Educativas". Nº 52. Buenos Aires.

Burgos, N.; Peña, C.
1997   "El proyecto institucional. Un puente entre la teoría y la práctica". Colihue. Buenos Aires.

Chávez, P.
1995.   "Gestión para instituciones educativas: una propuesta para la construcción de proyectos educativos institucionales con un enfoque estratégico y participativo". En: "Programa de formación de gerencia educativa - Modulo VII, del Centro Interamericano de Investigaciones y Estudios para el Planeamiento Educativo". Cinterplan - OEA. Venezuela.

Encabo, A.; Simón, N.; Sorbara, A.
1995   "Planificar Planificando. Un modelo para armar". Colihue. Buenos Aires.

Fernández, L.
1994   "Instituciones educativas. Dinámicas institucionales en situaciones críticas.". Paidós. Buenos Aires.

Frigerio, G; Poggi, M.
1996   "El análisis de la institución educativa. Hilos para tejer proyectos". Santillana. Buenos Aires.


CONAM (2005)  Urge retirar el azufre. Campaña por combustibles limpios.

SIME, L. 
2002   Hacia una pedagogía de la convivencia. Lima: Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú.

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2003   ¿A dónde vamos democracia? Notas sobre política y educación. En
Foro Educativo, 5, 22-25

SIME, L., y Tincopa, L.
2005   Estado de arte sobre ética, ciudadanía y paz en la
educación en cinco países de América Latina. Lima, Foro-FLAPE, 2004.(e-book)


jueves, 27 de enero de 2011

Gestión educativa: La planificación

Por: Hernan Lauracio Ticona

a. Definición planificación

La planificación es un proceso dinámico, flexible y sistemático de previsión, preparación de condiciones y toma de decisiones referente al futuro de un sistema (en términos organizacionales). Este proceso se basa en un diagnóstico y un pronóstico, previamente elaborados según métodos específicos y se articula, basándose en competencias especializadas, según subsistemas o áreas de actividad (entendido en otros casos como procesos); por ejemplo: padagógica, financiera, personal, producción de bienes o servicios, mantenimiento de instalaciones etc.

La planificación es concebida también como el conjunto de acciones o actividades previstas para alcanzar los objetivos establecidos dentro de una entidad; por medio de acciones de reflexión y trabajo metódico de preparación (prospectiva) y toma decisiones sobre alternativas de solución de problemas que posibiliten, enmarquen y ayuden a la futura toma de decisiones y lanzamiento de actividades del sistema; por ejemplo: financiera; de la producción, de personal, de cooperación entre empresas, administración, etc.

Además, suele mencionarse que la planificación debe entenderse siempre como la primera dimensión de un proceso de Organización y Dirección que debe ir acompañado por el Control y Monitoreo, sin ese control racional y monitoreo de lo que se prepara y realiza, no se puede hablar, en estricto sentido “organizacional”, de una planificación. Además, la planificación se constituye en el primer componente de la gestión.

b. Enfoque de planificación

La planificación como proceso de previsión y toma de decisiones para la intervención en la realidad, puedes abordarse desde diversas perspectivas o enfoques; por ejemplo: centralista, normativista, desarrollista, economicista, técnicista, interdisciplinarista e integralista.

En últimos años, de cara a los cambios globales se recomienda el ENFOQUE INTEGRAL. Éste es concebido como un proceso donde se toma en cuenta y se incorpora todos los elementos de la realidad y los inherentes al sistema, organización o entidad; para el logro de objetivos. La integralidad es concebida como una concentración de esfuerzos horizontal, vertical, funcional, actores y combinar las perspectivas.

La planificación integral es un proceso prospectivo, proactivo y participativo que permite tomar decisiones objetivas basadas en datos recolectados de la realidad (objetivas y subjetivas) y, responde a los problemas y las necesidades identificadas en la misma. El proceso planificación es participativo porque toma en cuenta los puntos de vista y opiniones de los pobladores. Es objetivo en el sentido que la planificación está basada en datos primarios recolectados en los pueblos, comunidades, caseríos, o entidades del sistema estatal y permite la comparación e integración de los sectores.

c. Principios de la planificación

En el proceso de planificación es importantes tener en cuenta, por lo menos, los siguientes principios:
-         La Previsión de incertidumbres.
-         Racionalidad y viabilidad.
-         Universalidad y particularidad.
-         Dinamicidad y sistematicidad.
-         Integralidad y pragmaticidad.
-         Participación.
-         Eficiencia y eficacia.
-         Búsqueda de soluciones.
-         Flexibilidad.
-         Interrelación y intersectorialidad.
-         Creatividad e innovación.
-         La Continuidad.

d. Difencia entre plan, proyecto y programa

1. Plan
Comúnmente el plan es concebido como un documento escrito que contempla en forma ordenada y coherente los fines, objetivos, las metas, estrategias, políticas, directrices y tácticas operacionales en relación del tiempo y espacio; así como los instrumentos, mecanismos y acciones que se utilizarán para llegar a los fines deseados. Un plan, como documento, es un instrumento dinámico y flexible sujeto a modificaciones en sus componentes en función de la evaluación periódica de sus resultados.
Se puede decir también que un plan es una intención o una proyección del futuro. Se trata de un modelo sistemático que se elabora antes de intervenir en la realidad o realizar una acción, con el objetivo de dirigirla y encauzarla adecuadamente. Es este sentido, es un documento, generalmente producido por una entidad que tiene cierta responsabilidad (por ejemplo, gobiernos nacionales, regionales, locales, instituciones educativas u otras entidades del Estado; como también entidades de la sociedad), que plantea objetivos prioritarios y explicita un conjunto de directivas generales (políticas) en torno a los mismos, las alternativas para alcanzarlos (estrategias) y los medios para obtenerlos (esquema general de asignación de recursos).
Considerando el alcance y la envergadura de los planes se puede clasificar en diversos tipos; por ejemplo: plan estratégico, plan de trabajo, plan anual de trabajo, plan operativo, plan económico, plan social, plan cultural, etc.
b. Proyecto
Se designa con el término de proyecto al plan y disposición detallados que se dispone para la ejecución de una determinada cosa o cuestión. El mismo consiste en un conjunto de actividades interrelacionadas y coordinadas que se enfocarán en el logro de aquellos objetivos específicos propuestos al comienzo y que estarán sujetos a un presupuesto y a un período de tiempo determinado.
Se dice también el proyecto es un conjunto de obras o acciones específicas necesarias para alcanzar los objetivos y metas definidas por un programa o subprograma, tendientes a la obtención de resultados concretos de acuerdo al ámbito de competencia y responsabilidad de cada unidad, y que pueden planificarse, analizarse y ejecutarse administrativamente, en forma independiente. Un proyecto, por definición, está orientado hacia la acción; un conjunto de proyectos conformará un subprograma o programa.
La concreción de un proyecto consta y supone varias etapas, la primera se refiere a la idea del proyecto, que responderá a una necesidad u oportunidad; por ejemplo, necesidades insatisfechas, reforzar actividades o bien optimizar recursos desaprovechados a los que se les puede dar una vuelta de tuerca y usarlos. La segunda etapa, es el diseño del mismo, en esta entrarán en juego la valoración de las opciones, tácticas y estrategias que se perfilen como las mejores para lograr alcanzar el objetivo del proyecto; esta fase que se producirá la aceptación o rechazo del proyecto. Si el mismo es aceptado se pasará a la tercera etapa, que es la ejecución del mismo y por último, la de evaluación, que en realidad tendrá lugar una vez concretado el mismo y a través de la cual se analizará con las valoraciones planeadas y los resultados si se llegó al objetivo propuesto.
c. Programa

Comúnmente se define que el programa es un instrumento normativo de un sistema de planeación, cuya finalidad consiste en desagregar y detallar los planteamientos y orientaciones generales del plan institucional, mediante la identificación de objetivos y metas. Según el nivel en que se elabora puede ser global, sectorial, institucional y específico. De acuerdo a su temporalidad y al ámbito territorial que comprende puede ser nacional o regional y de mediano y corto plazo, respectivamente.

En otras palabras se puede decir que el programa es instrumento rector derivado de la planificación institucional, destinado al cumplimiento de las funciones de una organización, por el cual se establece el orden de actuación, así como los objetivos o metas, cuantificables o no (en términos de un resultado final), que se cumplirán a través de la integración de un conjunto de esfuerzos y para lo cual se requiere combinar recursos humanos, tecnológicos, materiales y financieros; especifica tiempos y espacio en los que se va a desarrollar y atribuye responsabilidad a una o varias unidades ejecutoras debidamente coordinadas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

“PROMEDIO DOCE EN PEDAGOGÍA GENERAL”: ¿Descalificado para ejercer el arte de enseñar?


Por: Hernan Lauracio Ticona

El título del presente brevísimo ensayo surge de una experiencia personal vivida durante el desarrollo de actividades académicas en la renombrada y prestigiosa Universidad Nacional Mayor de San Marcos - Lima, concretamente en el Programa de Complementación Pedagógica. Pero, también hace alusión a la frecuentemente versada frase: “Nota catorce”; ésta, como sabemos, no es más que un sumario de "Ley de Carrera Pública Magisterial", política promovida e implementada por el actual gobierno del Perú. Considerando dichos episodios, en esta ocasión a fin de problematizar los procesos reales de formación (continua y permanente) en las entidades escolarizadas, y reflexionar sobre la viabilidad de los nuevos paradigmas educativos, describo resumidamente un pasaje de la cotidianidad académica, y seguidamente apunto algunas sugerencias generales a tener en cuenta en las evaluaciones de los aprendizajes de los estudiantes.
Sabemos que ciertos sucesos de los espacios escolarizados quedan grabados en la memoria de los actores, y luego pasan a formar parte de la historia de vida de esas personas. Las aspiraciones, esperanzas, ilusiones, méritos, satisfacciones y frustraciones están también presentes en ese periodo vivencial. Aquí relato un hecho que recientemente la viví en un espacio de formación continua: … al inicio de la asignatura como cualquier otro aprendiz, el entusiasmo y la curiosidad embargaban mi subjetividad; aun más cuando esta vez se trataba de la materia de Pedagogía. Durante el desarrollo de las jornadas presté sigilosa atención a las disertaciones del docente y por supuesto que manera independiente dediqué algunas horas de estudio; sumergiéndome así en temas como: teorías y modelos de la pedagogía, pedagogía activa, escuela nueva, pedagogía crítica o liberadora, perspectiva cognoscitiva; y otras teorías desarrolladas por diferentes estudiosos. Después de la culminación de la asignatura y del ciclo; un día me aproximé ante la responsable de la administración del Programa para informarme sobre las calificaciones finales; en esta interacción comunicativa, una parte del mensaje me sorprendió, cuando escuché decir: “en Pedagogía General, su promedio es doce”. Mi inmediata respuesta casi inconsciente fue: ¿Doce, por qué? – si estudié los textos exhaustivamente y con dedicación, cumplí las tareas exigidas... Esta y otras ideas en ese momento seguían fluyendo por mi mente; minutos más tarde, mientras me retiraba del lugar, como a modo de cerrar ese episodio sorpresivo, parafraseé lo siguiente: “sí en la asignatura de pedagogía alcancé promedio doce; entonces, estoy descalificado parecer ejercer el arte de enseñar”. Relacionándolo de esa manera con la “Nota catorce". Presumí también que el anhelo se ser “maestro – docente – profesor” se me alejaba, porque supuestamente la calificación obtenida demostrsría que no había logrado los aprendizajes básicos necesarios para desempeñarme como tal.
Con esa brevísima descripción etnográfica trato de evidenciar las consecuencias y limitaciones de la evaluación de los aprendizajes. Ahora, puedo aseverar que las evaluaciones tradicionales (mejor dicho los exámenes frecuentamente aplicas en las instituciones educativas) son altamente subjetivas, parcializadas y mecanicistas. Generalmente se restringen a medir – valorar cuantitativamente la apropiación (tal vez sea únicamente la memorización) de los conocimientos teóricos y no así la integralidad de los aprendizaje (ver resultados de la IV Evaluación Nacional del Rendimiento Nacional 2004. MED-UMC. Lima, 2005). Dicho en otras palabras, las supuestas evaluaciones que actualmente se implementan en los centros de estudio se delimitan únicamente a valorar numéricamente una parte de los aprendizajes, y se ignora la valoración de otros componentes del aprendizaje; recordemos que los sujetos presentamos múltiples facetas y dimensiones (tanto objetivas como subjetivas).

Por ello, en el quehacer educativo escolarizado es conveniente tener en cuenta las diferentes perspectivas (principalmente las cualitativas) y los modos o tipos de evaluaciones, no sólo en un plano discursivo sino ejercitarla como una praxis cotidiana (Freire, 1997). Sabemos que desde las perspectivas pedagógicas contemporáneas se plantean diversos procedimientos, técnicas e instrumentos para una evaluación integral de los proceso de formación. Entre los frecuentemente mencionados tenemos: evaluación diagnóstica, evaluación de proceso, evaluación final (estos considerando la temporalidad); además, se tiene también: la auto-evaluación, co-evaluación y hetero-evaluación (vistos desde los actores del proceso) (Braslasky, 2004;  Casassus 2000; Quesada, 2006 y 1988).
Finalmente, para que la evaluación de los aprendizajes sea más objetivamente posible, es definitivamente imprescindible el uso de diferentes métodos e instrumentos formulados o elaborados desde una perspectiva pluridimensional, además la realidad y la particularidad de los estudiantes. En efecto, el proceso y los resultados permitirá al docente aproximarse más a los proceso de desarrollo de la competencias o capacidades de los estudiantes. O sea, a partir de las evaluaciones el docente poseerá mayores conocimientos sobre sus estudiantes; y cumplirá su rol de mediador entre el mundo ideal (conocimientos teóricos) y el mundo real (competencias destrezas, habilidades) de los estudiantes (Román, 2004). Asimismo, las valoraciones que realice el docente sobre los aprendizajes de los estudiantes se transformará en motivaciones para dichos actores, así se evitará las frustraciones y desilusiones; también permitirá innovar nuevas estrategias de enseñanza – aprendizaje mediante como un proceso dialectico. Dicha práctica evaluativa fundamentalmente contribuirá al aprendizaje de los estudiantes; de esa manera se formarán los nuevos sujetos capaces de afrontar los desafío personales y colectivos, ya sea en la aldea local o global. En mi experiencia particular el “promedio doce” me permitió seguir cultivando el pensamiento crítico y asimismo afianzar el rol de educador.   
BIBLIOGRAFÍA

Braslasky Cecilia
2004. Conducción educativa y calidad de la enseñanza media. Buenos Aires: FLACSO/Miño y Dávila Editores.

Casassus Juan
2000. Problemas de la gestión educativa en América Latina (Las tensiones entre los paradigmas de tipo A y el tipo B). Santiago de Chile: UNESCO - OREALC.

Freire Paulo.
1997. Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo veintiuno editores. s.a. de c.v.

Quesada Castillo, Rocío
2006. Evaluación del aprendizaje en la educación a distancia “en línea”. RED – Revista de Educación a Distancia, septiembre, año/vol. V. número monográfico OVI. Universidad Murcia. España.
1988. “Conceptos básicos de la evaluación del aprendizaje”. En: Revista Perfiles Educativos. N° 41-42.  México: Universidad Nacional Autónoma de México – Centro de investigación y servicios educativos (pp. 48-52)

Román Pérez, Martiniano
2004. Sociedad del conocimiento y refundación de la escuela desde el aula. Lima: Ediciones Libro Amigo.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Enseñanza, entrenamiento y adoctrinamiento

Enseñanza, entrenamiento y adoctrinamiento


Por: Hernan Lauracio Ticona

1. Breve introducción

Enseñanza, entrenamiento y adoctrinamientos son categorías frecuentemente abordados por investigadores y especialistas en la ciencia de la educación - pedagogía; pero también de otras disciplinas de las ciencias sociales como psicología, sociología, antropología, lingüística u otras. Ya que, la educación como un proceso y hecho social presenta diversas dimensiones y facetas como la propia vida de los sujetos. Esto hace que el quehacer educativo sea estudiado desde las diferentes perspectivas y disciplinas científicas, así se originaron y se originan las diversas teorías pedagógicas, y que las mismas permiten el mejoramiento de la praxis educativa.
Siguiendo esa perspectiva, en esta ocasión queremos reflexionar y deslindar las tres categorías arriba mencionados. Primeramente trataremos de analizar y deslindar las nociones de enseñanza y educación. Seguidamente, trataremos de escudriñar muy sucintamente lo que se entiende por entrenamiento y adoctrinamiento. Y a modo de cerrar estos apuntes plantearemos algunas inquietudes a fin de seguir reflexionando sobre la practica educativa en nuestro contexto.

2. Enseñanza y educación

En principio debemos señalar que la definición de educación conlleva al análisis del aprendizaje-enseñanza y el conocimiento dado que en algún punto del desarrollo del individuo convergen y son interdependientes. De aquí que, es fundamental analizar los conceptos por separado para comprender cada uno de ellos.
Según Palacios (1997), el aprendizaje es obtención de información de diversas fuentes, cuyo objetivo es el conocimiento, el cual puede ser utilizado a futuro y que se debe basar en un pensamiento critico, que permite la obtención de habilidades para la solución de problemas a través de situaciones en un mundo real. Asimismo, el aprendizaje se produce como resultado de una experiencia, entendiendo a esta como un proceso de interacción entre el individuo y su ambiente, y que se traduce en conocimientos, actitudes y destrezas que el individuo adquiere a lo largo de su vida, de tal modo que el aprendizaje conduce a la ganancia de experiencia y condiciona que el sujeto afronte las situaciones posteriores de un modo distinto a como lo hizo anteriormente modificando y mejorando su entorno.
En lo referente la enseñanza tradicionalmente se entiende que este es el proceso mediante el cual se comunican o transmiten conocimientos especiales o generales sobre una materia. Este concepto es más restringido que el de educación, ya que ésta tiene por objeto la formación integral de la persona humana, mientras que la enseñanza se limita a transmitir, por medios diversos, determinados conocimientos. En este sentido la educación comprende la enseñanza propiamente dicha. Los métodos de enseñanza descansan sobre las teorías del proceso de aprendizaje y una de las grandes tareas de la pedagogía moderna a sido estudiar de manera experimental la eficacia de dichos métodos, al mismo tiempo que intenta su formulación teórica.
En este campo sobresale la teoría psicológica: la base fundamental de todo proceso de enseñanza-aprendizaje se halla representada por un reflejo condicionado, es decir, por la relación asociada que existe entre la respuesta y el estímulo que la provoca. El sujeto que enseña es el encargado de provocar dicho estímulo, con el fin de obtener la respuesta en el individuo que aprende. Esta teoría da lugar a la formulación del principio de la motivación, principio básico de todo proceso de enseñanza que consiste en estimular a un sujeto para que éste ponga en actividad sus facultades, el estudio de la motivación comprende el de los factores orgánicos de toda conducta, así como el de las condiciones que lo determinan. De aquí la importancia que en la enseñanza tiene el incentivo, no tangible, sino de acción, destinado a producir, mediante un estímulo en el sujeto que aprende ( Arredondo, 1989 ).
En cuanto al conocimiento se puede resumir que éste es forma parte inseparable del aprendizaje-enseñanza, y donde se contempla en todo su contexto un conjunto de situaciones como: actitud, destreza, memorización, hipótesis, procesamiento de información, etc. y que conducen al desarrollo de habilidades o a la toma final de decisiones basado en un juicio previo (Gómez y Ramírez 2008).
Para Freire (1997) enseñar nos es transferir conocimientos, contenidos, ni formar a los sujetos. Enseñar es la acción por la cual un sujeto creador da forma, estilo o alma a un cuerpo indeciso y adaptado. Esta concepción la resume con las siguientes frases: “quien enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender. Quien enseña enseñar alguna a alguien”. Afirma también, enseñar no existe sin aprender y viceversa, los humanos aprendemos social e históricamente y así aprendimos a enseñar. En el proceso histórico enseñar precedió a enseñar; en otras palabras, enseñar se diluía en la experiencia realmente fundadora de aprender.  
Algunos autores coinciden al definir la educación como un conjunto de normas desarrolladas a través del aprendizaje y el conocimiento desarrollado a lo largo de la vida y que nos permiten interactuar en forma ordenada con la sociedad. Puesto que consiste, esencialmente, en elevarnos de un estado dado a otro mejor, en convertir la realidad del educando en general en un ideal.
Por nuestra parte podemos escribir que la educación es un proceso de socialización de las estructuras construidas en una determinada sociedad. Estas estructuras se socializan de manera conciente o inconsciente mediante el lenguaje y las prácticas o actos cotidianos, ya sea dentro del sistema escolar o en otros ámbitos como la familia, la comunidad o ayllu, el pueblo, etc. Pues, no existe una sociedad sin educación ni una educación sin sociedad; la educación aparece juntamente con la aparición del ser humano y se moldea de acuerdo al contexto cultural de cada colectividad humana. En esta perspectiva, no existe una sola educación homogénea y universal, sino varia de cultura en cultura. De ahí que, lo que para una cultura ciertas prácticas pueden ser racionales y otras no, pero esas mismas prácticas consideradas no racionales para otra cultura puede ser racional. Por lo tanto, no cabe hablar de educados y no educados, culturas superiores y culturas inferiores; cada una tiene sus particularidades. 

3. Entrenamiento y Adoctrinamiento

En la literatura tradicional se indica que el entrenamiento está directamente relacionado con la enseñanza, el adoctrinamiento y la educación. Por lo tanto, el entrenamiento puede que sea educativo, pero siempre y cuando sea planificado por el ser humano. Mediante este proceso también se proporcionan diferentes habilidades, dependiendo de qué o para qué sea el entrenamiento; por ejemplo, si es para un gerente de relaciones industriales, es indispensable que éste esté entrenado en como tratar a la gente, como motivarla, ayudarla, mantener una armonía en sus áreas de trabajo y sobre todo que estén a gusto con lo que hacen. Si es un director de escuela, debe estar entrenado y capacitado para atender a los padres de familia, alumnos y maestros, y saber como resolver los diversos problemas que se presenten, algo que en muchas escuelas no se da. No cabe la menor duda que entrenar es para la adquisición de habilidades, destrezas y capacidades.
En ese entendido, en el entrenamiento preparar e instruir, enseñar y aprender, son palabras que se utilizan en otros términos de la educación. Por ejemplo, cuando se va a capacitar para alguna competencia, un nuevo empleo, una actividad en especial, diferente a las comunes que se realizan, un nuevo rango dentro de su mismo empleo, para aprender el uso de una nueva maquinaria, a esto se dan cursos de entrenamiento; nuevas técnicas, mejores propuestas, mejores estrategias, etc. Con los cursos de entrenamiento se da la oportunidad de demostrar las capacidades de cada persona y así mismo se puede decidir que espacios ocuparán cada una de ellas de acuerdo a su capacidad demostrada en el entrenamiento; es por ello que la relación entre enseñanza y entrenamiento es directa.
Algunos autores identifican diferentes tipos de entrenamiento de acuerdo a la finalidad que se tenga. Entre los más populares y conocidos por todos, nos encontramos con el entrenamiento físico que es aquel que se practica recurrentemente con el objetivo de lograr una adecuada resistencia física, ya sea para lograr un buen estado físico y por consiguiente de salud, o el entrenamiento del personal que tiene lugar en algunas empresas para preparar a los futuros ocupantes de un determinado cargo dentro de la organización y que por su especificidad requiere de una aclimatación previa o bien, también es común que algunas empresas que por ejemplo se dedican a la tecnología, algo que siempre es sabido está en un constante cambio, usen el entrenamiento como un recurso para mantener siempre al tanto de las novedades y cambios a sus empleados, aún aquellos que hace tiempo se desempeñan en la misma.
Se entiende que el adoctrinamiento es el proceso de inculcación de ideas, actitudes, estrategias cognoscitivas o metodología. Es a menudo diferenciado de educación por el hecho de que se espera que la persona adoctrinada no pregunte o examine críticamente sobre lo aprendido. La instrucción es el principio de base de la ciencia. El adoctrinamiento, pues se refiere a una amplia gama de diversas actividades, y encontrar una sola definición es problemático. En los campos de psicología, sociología y la investigación educativa, términos más exactos se prefiere a menudo, relacionarlo con la socialización, propaganda, manipulación, y al labor del cerebro.
En educación, el adoctrinamiento (proceso indeseable) se distingue de la enseñanza (proceso aceptable), y el entrenamiento se refiere a la adquisición de habilidades, capacidades y conocimientos como resultado de la exposición a la enseñanza de algún tipo de oficio, carrera o para el desarrollo de alguna aptitud física o mental y que está orientada a reportarle algún beneficio o utilidad al individuo que se somete a tal o cual aprendizaje.

Referencia bibliográfica


Freire Paulo. 1997. Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo veintiuno editores. s.a. de c.v.

Posada, A, Gómez, J & Ramírez, H. 2008. Crianza humanizada: una estrategia para prevenir el maltrato infantil. México: Acta Pediátrica.  

Palacios Jesús. 1997. La cuestión escolar. Críticas y alternativas. México: Fontamaras. S.A.

Ana María Aguilar Rebolledo. 2009. Enseñanza y Educación. San Juan del Río. Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos10/ened/ened.shtml